Molestias

Molestias y ruidos nocturnos: cómo actuar

Desgraciadamente, en nuestro barrio, noche tras noche padecemos las molestias generadas por el llamado “ocio nocturno”.

La concentración de gente principalmente en los alrededores de los bares, pubs, clubs, discotecas, e incluso lo botellones en parques y plazas, generan gran cantidad de ruido que es incompatible con el derecho al descanso nocturno.

Como ciudadanos no debemos permitir que la diversión de unos suponga serias molestias a los demás. Estamos en nuestro derecho de reclamar que se cumplan las ordenanzas municipales en cuanto a horarios de cierre de locales y uso (y abuso) de la vía pública.

Siempre que el hecho sea fundado, lo que procede es llamar a la Policía Local al teléfono 092. En esa llamada, en la que no se solicitan los datos personales del comunicante –más allá de decir que uno es vecino de la calle en cuestión-, la Policía atiende siempre y toma nota de la incidencia. Por nuestra parte, lo ideal es aportar la mayor cantidad de datos concretos posibles. Además, como hoy en día todos tenemos un móvil con cámara, resulta muy útil disponer de fotografías y/o vídeos de aquello que se está denunciando, siempre y cuando la toma o la filmación no nos comprometa.

Normalmente los agentes acuden en un corto espacio de tiempo. Es cierto también que por saturación de avisos en distintos lugares, la Policía no pueda hacerlo si no se trata de un incidente grave (pelea, reyerta, accidente,…). En todo caso la llamada queda siempre registrada. Por lo tanto, cuantas más llamadas se reciban sobre un hecho concreto, mayor constancia quedará y el hecho pasará de ser una simple queja de un vecino puntual a ser una reclamación de un colectivo… Y ahí sí que ya salta la alarma y queda constancia de que existe un problema que se traslada a instancias superiores.

Lo que nunca hay que hacer es tomarse la justicia por su mano. Hay que evitar a toda costa el enfrentamiento y las discusiones personales (normalmente los infractores suelen estar bajo los efectos del alcohol además de otras sustancias) y mucho menos lanzar cubos de agua u objetos (huevos) desde ventanas o balcones. Actuando indebidamente, además de que podemos pasar de ser víctimas a ser infractores causantes de delito, se corre el riesgo de que los infractores tomen represalias sobre los elementos del edificio de donde proceden los lanzamientos, provocando destrozos en los portales (rotura de cristales, pintadas…), llamadas insistentes a los telefonillos a todos los vecinos, etc.

Insistimos, siempre que el hecho esté sobradamente justificado, lo recomendable siempre es llamar a 092, las veces que sean necesarias y cuantas más, mejor.

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